Tras negarse, en primera instancia, a pagar los impuestos tributarios de la Ciudad de Buenos Aires con el argumento de que el Hipódromo de Palermo y el Casino Flotante estaban emplazados en territorio Federal y, por lo tanto, no les correspondía tributar a la Ciudad de Buenos Aires sino al Estado Nacional, finalmente las autporidadres de estas salas de juego llegaron a un acuerdo con la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos porteña (AGIP).
Al respecto, el organismo recaudador de la Ciudad indicó que "se trata de una presentación espontánea y voluntaria, que se efectiviza con el pago del anticipo del 15% del monto a regularizar, tal como lo establece la normativa". De esta manera, ambas empresas abonan 50 millones de pesos mensuales (USD 3,3 millones) hasta saldar los 2.000 millones de pesos (USD 132 millones) que adeudan en concepto de ingresos brutos.
Hasta abril de este año, tanto el Hipódromo como el Casino presentaban sus declaraciones juradas en cero, pero aunque continúan vigentes las medidas cautelares interpuestas por ambas empresas ante la justicia, desde mayo comenzaron a tributarle a la Ciudad.