Málaga lidera un sector que el año pasado generó un gasto que ascendió a los 1.735 millones de euros (USD 1.938 millones) en toda la región. De acuerdo a los datos que maneja la Consejería de Hacienda y Administración Pública, la provincia representa el 26% del total andaluz con un gasto de 450 millones de euros (USD 502 millones) que, entre las ocho, ascendió a 1.735 millones.
Sevilla, con 379 millones, se situó como la segunda con más gasto, seguida de Cádiz (252), Almería (148), Granada (146), Córdoba (137), Huelva (119) y Jaén (102).
El liderazgo de Málaga, paralelo a su impacto turístico y al número de establecimientos dedicados a esta actividad (dos casinos, diez bingos y 5.140 máquinas tragaperras) está claramente representado en el volumen de las recreativas, ya que éstas movieron durante el año pasado más de 245 millones de euros (USD 273 millones) por los 136 millones (USD 151 millones) de los casinos y los 68,5 (USD 76,5 millones) de los bingos. En Andalucía, las máquinas recreativas de tipo B, aquellas en las que se apuesta para ganar premios en metálico, sumaron el 77,5%.
Pese a las cifras que arroja Málaga, la crisis económica ha hecho mella en un sector que poco a poco va recuperándose. Tanto es así, que los cerca de 450 millones de euros del volumen de juego que se movió el año pasado en la provincia están muy lejos de los 727,6 millones (USD 812,8 millones) de 2007, el techo de la última década que se vino abajo hasta los 427,9 (USD 478 millones) en 2014, un descenso del 38%.
Por tipo de juego, el volumen en los casinos también se ha reducido en la última década en la provincia y en Andalucía. De los cuatro que hay en Andalucía, dos están en Málaga, aunque desde 2014 comienza a recuperarse la cantidad económica que mueven. En cuanto a los bingos, Málaga es la segunda provincia con más salas de Andalucía, con 10 de los 39 existentes en la comunidad, sólo superada por Cádiz. Entre las dos tienen más de la mitad de los establecimientos en funcionamiento en la región.
El volumen económico que mueven estos locales en Málaga también se ha reducido significativamente y ha caído a más de la mitad, pasando de los 163 millones (USD 182 millones) que registraba en 2016 a los 68 millones (USD 76 millones) del pasado año, con nueve salas menos abiertas. En cuanto a las máquinas de juego, el dinero que mueven también se ha reducido aunque en menor cantidad, pasando de los 300 millones (USD 335 millones) de hace una década a los 245 millones (USD 273 millones) del ejercicio de 2015, con un gasto medio por habitante de 37,7 euros (USD 42).
La tasa fiscal sobre el juego en la región representará para la Junta de Andalucía en 2016 ingresos por valor de 162,6 millones de euros (USD 181,6 millones).