"La (deuda) verificada en el concurso debe respetar el procedimiento de ley, no siendo el cierre del casino el medio idóneo para su cobro, sino un medio ilegítimo de presión", afirmó días atrás KPL a través de un comunicado, dejando claro que no llegó a un acuerdo con el gobierno de Alfredo Cornejo por la deuda de 100 millones de pesos (USD 6 millones), en concepto de impuestos y multas.
La propuesta del Gobierno de Mendoza consistía en saldar unos 30 millones de pesos (USD 2 millones) con un cheque al contado y otros 70 millones (USD 4,680 millones) en un plan de cuotas. Un día después de que Cornejo celebrara el acuerdo, desde la empresa de Rafael Garfunkel afirmaron que “es falso que KLP Emprendimientos SA haya aceptado dichos términos”. “La propuesta resulta inaceptable por abusiva y lesiona definitivamente nuestro derecho de defensa, en tanto contiene exigencias que infringen la normativa vigente", aseveró.
Lo cierto es que KPL tiene hasta el día de hoy para presentar su descargo ante el Instituto de Juegos y Casinos de Mendoza, tras la suspensión de sus operaciones por diez días. Además, se está desarrollando una audiencia de conciliación convocada por el juez concursal Pablo González Masanés, ante quien la concesionaria presentó un amparo. No obstante, desde el Gobierno aclaran que el juez actúa frente al concurso de acreedores y no puede decidir sobre la cuestión de fondo, que es la posibilidad de que siga o no operando el casino.
Por su parte, Cornejo afirmó días atrás que si KPL no paga el casino va a dejar de operar y sus cerca de 400 empleados serán reubicados en otras salas de apuestas de la provincia.