En el marco de los operativos contra el juego ilegal que viene realizando el Instituto de Loterías y Casinos de la provincia de Buenos Aires, se desbarató una red de casinos ilegales en la localidad de Bolívar. Además, dos comisarios de la policía bonaerense fueron acusados por la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de proteger estas salas de apuestas, e incluso uno de ellos fue encontrado en el establecimiento apostando.
"Encontramos a un comisario que estaba de turno jugando. Esto superó todo. El pueblo lo tomaba con normalidad, pero es tremendo para la provincia", explicó Melitón López, titular del Instituto de Loterías y Casinos. Se trata de Javier Hernández, un comisario en actividad que fue encontrado el viernes 10 de junio jugando en el Club Alem de Bolívar. Algunos de los cargos que ejerció fueron: subcoordinador de la Coordinación Bolívar, jefe de la comisaría 4a., de Tandil, y antes se había desempeñado en la Subdelegación de Investigaciones de Bolívar.
El otro policía, Pablo Casas, está retirado desde 2014 y los funcionarios de Asuntos Internos venían reuniendo pruebas para avalar la sospecha que indicaba que operaba la red de juego ilegal en esa localidad.
Según detalló López, se trató de un operativo sorpresa en el que desarticularon seis salas de juego clandestino, tres de las cuales funcionaban en los principales clubes de la ciudad. "Juntamos un equipo que no sabía adónde iba, lo reunimos en Cañuelas y cumplimos el objetivo de encontrarlos a todos in fraganti", indicó.
Durante el operativo se secuestraron más de 100 computadoras que se utilizaban para las apuestas, también fichas de póquer, mesas de juego y dinero en efectivo. Según los investigadores, en uno solo de los garitos allanados se apostaban más de $700.000 mensuales (USD 46.511).