Tanto la boleta mínima, como el renglón, pasarán a costar 2 pesos, frente al valor anterior de 1 peso.
No hubo información al público apostador, y los dueños de las agencias se enteraron ayer del fuerte incremento, y se mostraron en total desacuerdo.
Según fuentes del sector, en marzo se había registrado un volumen récord de apuestas de quiniela, por lo que resulta contraproducente esta suba del 100% ordenada por la Caja Popular. Señalan que de esta forma se favorecerá a la quiniela clandestina.