Sin embargo, admitió que en la reunión de ayer no se abordó cómo celebrar la consulta para que los ciudadanos digan si lo avalan o no, según lo refleja esta nota de Europa Press.
"Hay consenso con que la consulta puede ser una muy buena herramienta. El alcance o la concreción no ha sido abordado con profundidad en el seno del Govern", explicó en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu.
El alcance de la consulta es precisamente uno de los puntos que divide al Ejecutivo: el presidente Carles Puigdemont propuso hacerla sólo en el territorio afectado por la construcción del complejo, mientras que el vicepresidente Oriol Junqueras considera que debería celebrarse en el conjunto de Catalunya.