Durante años, la AAMS tenía limitados los tipos de apuestas que se podían ofrecer en el mercado y además debía certificar los resultados de las apuestas, antes de que se pudieran abonar a los ganadores.
Y durante años, también los operadores se quejaron de la tardanza por parte de este organismo en la verificación de resultados, especialmente aquellos que recaían sobre acontecimientos de ligas menores. Esto llevaba a que los italianos prefirieran realizar sus apuestas a través de operadores de fuera que no contaban con licencia, ya que el pago de premios era inmediato.
Ahora, se va a permitir apostar sobre diferentes acontecimientos, eso sí, de resultado verificable y que no atenten a derechos individuales, a la moral, etc.