Además, en la carta dirigida al titular del Ministerio, Cristóbal Montoro, figuran las 210.000 firmas recogidas pidiendo la retirada del gravamen. Por esta razón, la supresión del impuesto sigue siendo uno de los objetivos principales de las distintas asociaciones de la red de ventas de Selae (Sociedad Estatal de Apuestas del Estado).
Así es este gravamen
Montoro anunció en noviembre de 2012 un nuevo impuesto para 2013, de carácter temporal, que gravaría con un 20% los premios mayores de 2.500 euros de los sorteos nacionales, lo que afecta a Selae y ONCE, entre otros. Por entonces, el ministro anunció que el objetivo era recaudar unos 824 millones anuales. Sin embargo, este cálculo fue muy optimista ya que para alcanzar esa cifra necesitó no un año, sino 25 meses.
Ahora, las asociaciones insisten en que la existencia del impuesto sigue penalizando las ventas. Así, en la carta se recuerda que en el primer año de existencia del tributo la facturación cayó el 7,9%, mientras el descenso acumulado de los cuatro años anteriores había sido del 7%. Este año, se recalca en la carta, con PIB positivo "y con estadísticas que apuntan a que el pequeño comercio en 2015 ha crecido el 2,4% en ventas, nosotros seguimos cayendo".
También se recuerda al ministro que en otros países europeos "con mercados de juego potentes, como Reino Unido, Alemania o Francia, no se castigan a sus juegos del Estado con esta sanción".
Desde Anapal, el presidente Manuel Izquierdo, recuerdó que antes de la implantación del impuesto se enviaron a Hacienda estudios que calculaban que bajando en 5 puntos la parte de los distintos sorteos y juegos destinado a premios el Estado se aseguraba una recaudación extra anual de 800.000.000 de euros. "Hubiera sido una forma menos agresiva y que no hubiera levantado el malestar que ocasionó", asegura.
También desde Fenamix, su presidente Toni Castellano, muestra su total oposición a la existencia del gravamen y comparte la opinión de Anapal de que no se hubiera dañado las ventas si se hubiera optado por rebajar el porcentaje destinado a premios. Los dos objetivos que se marca esta asociación para los próximos meses es conseguir la implantación de las apuestas cotizadas y lograr que desaparezca el impuesto a los grandes premios.
Desde Pidal (Plataforma Independiente de Administradores de Lotería), la presidenta, Paloma de Marco, también aboga por la desaparición de un tributo que castiga la evolución de las ventas y que constituye "un impuesto sobre otro impuesto".