A 11 kilómetros de la capital francesa se encuentra ciudad turística de Enghien-les-Bains, que posee el centro de juegos que recibe a todos los jugadores parisinos. El alcalde Philippe Sueur fue categórico al expresar que "si un casino abre en París, la muerte de Enghien es ahora".
La ciudad que se emplaza en la región de la Ile-de-France, a orillas del lago Enghien. Posee el primer casino de Francia y sus ingresos dependen principalmente de la actividad turística y de la casa de juegos.
El edil se mostró preocupado y comentó que en caso de un nuevo casino en la capital del país, la gran clientela que asiste al casino de la ciudad, a pocos kilómetros de París, seguramente dejará de llegar a jugar a sus mesas.
La Ville de Enghien es la única ciudad termal de la región parisina autorizada a explotar una licencia de juego, y recoge anualmente el 11% de los ingresos del casino. La cifra producida por las 500 tragamonedas y las 40 mesas de juego de ruleta y otros juegos, ronda los 160 millones de euros anuales. Este año el municipio recibirá 16 millones, lo que representa casi la mitad del presupuesto operativo (39 MILLONES).
"Si perdemos este recurso, será un freno para nuestra política cultural", sentenció el alcalde Sueur, quien expresó que se deberá poner fin a los festivales de jazz y otros espectáculos gratuitos que ofrece la ciudad. "Nosotros organizamos 500 eventos por año", comentó. "Los cuatro conciertos anuales a orillas del lago atraen cada vez a 15.000 espectadores, sin comentar además quienes se acercan a ver nuestros monumentos; el pasado invierno fueron 75.000", agregó.
Philippe Sueur dijo que son 500 los empleados del casino, establecimiento que genera muchos recursos para la ciudad. Recordó también que la llegada de las tragamonedas en 2004, fue acompañada por una inversión de 100 millones, por parte del Grupo Barriére, que también opera el Grand Hotel y el spa, y gestiona establecimientos a lo largo del muelle.
El proyecto de apertura de casinos en París surgió luego del cierre de ocho de los diez círculos de juego de la capital francesa, pero debe tener el consentimiento del Ministerio del Interior, tras ser aprobado por el municipio.
Frente a la preocupación de la ciudad de Enghien-les-Bains, la dirección del Casino Barriére en esa villa turística, se negó a comentar el tema.
Por su parte el alcalde de Enghien, no excluye la posibilidad de solicitar una reunión con el Ministro del Interior. "El 20 de mayo, en el próximo consejo de la ciudad, voy a explicar la situación" anunció. "Y por qué no considerar una petición iniciada por los ciudadanos".