Por su agresiva comercialización y problemas con jugadores compulsivos

Sectores contrarios al juego en Estados Unidos cuestionan la venta online de loterías

Un grupo de legisladores de Estados Unidos y agrupaciones contrarias al juego están cuestionando a la lotería por sus ventas online y a través de móviles, y por su agresiva comercialización y problemas con jugadores compulsivos.
14-04-2015
Estados Unidos
Tiempo de lectura 4:24 min
Un grupo de legisladores de Estados Unidos y agrupaciones contrarias al juego están cuestionando a la lotería por sus ventas online y a través de móviles, y por su agresiva comercialización y problemas con jugadores compulsivos.

Las propuestas para poner un freno a las loterías llegan a la par de muchos estados que están empezando a adoptar nuevas tecnologías y nuevos juegos.

Algunas de las nuevas reglas se relacionan a cómo se venden los billetes, mientras que otras regulan o ponen una valla a la forma en que anuncian los juegos.

En algunos territorios estadounidenses con proyectos de ley para ampliar el ámbito de acción de las loterías, los límites propuestos desataron una feroz oposición.

43 estados y el Distrito de Columbia (DC) operan sus propias loterías, frente a los 37 estados y el DC que lo hacían en 1999. En tiempos de contracción de ingresos y brechas en el presupuesto, los estados recurrieron a las loterías para evitar recortes de gastos.

21 de los estados que tienen lotería observaron que se ganaron más de 1.000.000.000 de dólares en ventas en el año fiscal 2014, con Nueva York a la cabeza (9.200.000.000 dólares), según la Asociación de Loterías Estatales y Provinciales de Norte América. El estado de Washington tuvo ventas por 595.100.000 dólares en el 2014.

En total, las ventas superaron los 70.000.000.000 de dólares, lo que representa más del 10% de los ingresos totales de los Estados Unidos en los presupuestos estatales para el año fiscal 2014.

Muchos opositores al juego y legisladores escépticos califican a estas asombrosas sumas no como una medidas de éxito, sino como signos de un problema más profundo. Aseguran que las loterías crecieron tanto que están atrayendo a los jugadores con problemas y logran el empeoramiento de algunos de males sociales como la pobreza y la falta de vivienda entre otros.

"Las loterías del estado tienen un modelo de negocio que se basa en conseguir hasta un 70 a 80% de sus ingresos del 10 por ciento de las personas que utilizan la lotería", dijo Les Bernal de la agrupación Stop Predatory Gambling, que aboga por poner fin a los juegos de azar patrocinados por el estado. "Ellos pueden hablar todo lo que quieran acerca de lo mucho que se preocupan por los ciudadanos, pero las loterías del estado son el emblema de la injusticia y la desigualdad creciente en nuestro país", denunció.

Un análisis de los datos de ventas realizado por Stateline muestra cuántos estados dependen en gran medida de los "superusuarios" de la lotería. Tres estados (Rhode Island, Dakota del Sur y Massachusetts) tuvieron en el 2014 ventas que alcanzaron los 700 dólares por habitante, mientras que 10 estados tuvieron ventas per cápita por debajo de 100 dólares.

Los números de las ventas y las preocupaciones sobre los jugadores adictivos impulsaron una legislación para limitar la compra de billetes con tarjetas de crédito, como también reforzar las advertencias y los servicios sobre el juego adictivo. Las propuestas para permitir las ventas con tarjetas de crédito en Kentucky y Nuevo México, por ejemplo, produjeron una dura reprimenda de los legisladores. El año pasado, Ohio invirtió millones de dólares en una campaña para crear conciencia sobre el problema de adicción al juego.

En Minnesota, un proyecto de ley bipartidista del representante estatal republicano Chris Swedzinski requiere que el 25% de los anuncios de lotería estén dedicados a una advertencia acerca de las probabilidades de ganar, sobre la adicción, e información sobre dónde los jugadores con problemas pueden buscar ayuda. Pero la iniciativa se enfrentó a las preguntas y a la oposición de otros legisladores y funcionarios de la lotería estatal.

Algunos se preguntaron por qué la medida alcanzaría solo a la lotería, pero no a los casinos tribales, por ejemplo, que se verían también obligados a incluir esas advertencias en sus anuncios.

El proyecto de ley fue enviado a otra Comisión, y sufrió enmiendas y preguntas sobre si debe ampliarse para incluir otras empresas de juegos de azar, pero podría reaparecer antes de levantarse la sesión los legisladores en mayo.

Una cuestión más urgente es si los billetes de lotería se deben vender online, a través de dispositivos móviles, las máquinas de video, o en estaciones de servicio y cajeros automáticos. Las organizaciones pro y anti juegos de azar se enfrentaron ante estas opciones, mientras que funcionarios de la lotería ya comenzaron a utilizar estos sistemas de venta como una forma de asegurar los ingresos muy necesarios que continúan fluyendo a los tesoros del Estado.

Un puñado de estados consideraron medidas que permiten a las ventas online o expandir los juegos, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, mientras que otros intervinieron para bloquear de forma preventiva esa práctica. El año pasado, por ejemplo, Oregon instó a los vendedores de lotería a incorporar máquinas tragamonedas como una corriente nueva y potencialmente lucrativa de ingresos. Al mismo tiempo, Colorado y Maryland se apresuraron a prohibir los juegos en línea.

Los sectores contrarios al juego denuncian el paso a nuevas estrategias de venta online, móviles y otras como un intento de exprimir aún más a los jugadores. Pero los funcionarios de lotería los defienden como medidas para asegurar que sus negocios permanecen relevantes en la era digital.

"En última instancia, no queremos ser la oficina de correos", dijo Terry Rich, presidente de la Asociación de la Lotería de Norteamérica y jefe de la Lotería de Iowa. "El juego, y sobre todo la lotería, es una de las últimas cosas que no puedes hacer en tu teléfono móvil". Para Les Bernal en cambio, "su modelo de negocio se basa en conseguir que la gente logre gastar más".

Minnesota se convirtió en un campo de batalla sobre nuevas estrategias de ventas, en parte porque los funcionarios de la lotería decidieron seguir adelante con la venta de billetes en los distribuidores de combustible y cajeros automáticos, más allá de las objeciones por parte de la legislatura.

"Tenemos la obligación como la lotería de mantenernos al día con los tiempos", aseguró Van Petten de la Lotería de Minnesota. "Para hacer eso, usted tiene que tener una presencia en Internet".

El gobernador demócrata Mark Dayton el año pasado vetó un proyecto de ley que habría bloqueado las ventas online de billetes a las distribuidores de combutible y en cajeros automáticos. Pero una medida similar resurgió este año, y los legisladores están dispuestos a hacerle frente.

Greg Davids, presidente de la Comisión de Impuestos de la Cámara y representante de un grupo que intenta poner freno a la lotería es categórico: "Esto está fuera de control. Están tratando de conseguir otra generación adicta a los juegos".

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