Con el auge de la industria de juegos y sorteos, hace 14 años sobrevino una demanda de solicitudes para abrir centros de apuestas, mismos que hoy están sin operar en plenitud: en algunos casos por la clausura de las autoridades locales y federales, pero también por decisión de los permisionarios.
Por ejemplo, Apuestas Internacionales, filial de la empresa Televisa que concentra los casinos de la marca Play City, tiene un permiso desde 2005 para operar hasta 55 salas; sin embargo, a la fecha sólo tienen 17 unidades de juego en operación a nivel nacional.
Otro de los permisionarios con mayor número de salas autorizadas es Atracciones y Emociones Vallarta, quienes operan las marcas Jubilee, Majestic y Paradise, quien podría llegar a abrir más de 50 salas aunque hoy sólo opera 26, según la información de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Segob.
Miguel Ángel Ochoa, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria de Entretenimiento y Juegos de Apuesta de México, justificó estos cierres ante la falta de certeza jurídica y legal para la industria.
Para Óscar Paredes, permisionario de El Palacio de Los Números, el fenómeno se debe a que cada municipio y estado establece sus propios criterios para autorizar la apertura de casinos.