El operativo, llamado “Operation Omni”, buscaba desmantelar los casinos ilegales ya que las autoridades consideran que esto da paso a otras actividades criminales en el área.
El operativo, en el que también participó el FBI, se produjo tras la investigación de una serie de tiroteos y apuñalamientos que estaban conectados a estos cafés.
Docenas de personas fueron detenidas para ser interrogadas pero no se realizaron arrestos. Según la policía de San José, estas máquinas pueden generar hasta $100,000 en total en ganancias.
“Sabemos que a veces hay prostitución, drogas y violencia”, dijo Heather Randol, portavoz de la policía. “Queremos remover esto”, agregó.
La policía realizó un operativo a finales de febrero que culminó con el arresto de cuatro personas y la confiscación de al menos 9 máquinas tragamonedas.