Entre el 18 y el 24 de febrero, la semana de vacaciones oficiales de Año Nuevo, más de 800.000 turistas procedentes de la China viajaron a la ex colonia portuguesa. Sin embargo, el récord de visitas no se tradujo, según los datos oficiales conocidos este martes, en más dinero gastado en los 35 casinos que operan en el territorio.
"El mayor culpable de la caída fue el segmento de clientes VIP, que ya pasaba por numerosos problemas", explicó Grant Govertsen, analista del centro de investigación Union Gaming de Macao. Estos clientes VIP son también las principales víctimas de la campaña anticorrupción emprendida por el presidente chino Xi Jinping, que se vuelve especialmente intensa durante el Año Nuevo chino.
Macao también se convirtió en un lugar habitual para el lavado de dinero y la salida de capitales, fuertemente controlada en el resto de China. La persecución contra esta práctica, junto a la considerable desaceleración de la economía china, que creció un 7,4 % en 2014, el valor más bajo en 24 años, desincentivaron los viajes hacia Macao.
Los ingresos del sector ya cayeron por primera vez en su historia un 2,6 % en 2014 y los analistas auguran una bajada de un 8 % adicional para este año, una tendencia que pone en apuros la economía de la región, muy dependiente de los casinos.
En diciembre, con motivo del decimoquinto aniversario de retorno a la soberanía china, Xi Jinping ya advirtió la necesidad de diversificación de la economía del territorio: "Macao debe expandir el espacio de su desarrollo a través de la cooperación regional", afirmó.
La región, conocida como "Las Vegas asiática", a pesar de que los ingresos de sus casinos son siete veces mayores a los de la ciudad estadounidense, intenta promocionar su potencial como destino turístico, de compras o de congresos y convenciones.
No será nada fácil para un territorio de solamente 31,3 kilómetros cuadrados que basó su desarrollo casi exclusivamente en el juego. Desde que el gobierno autónomo aprobó la privatización del sector en el año 2002, compañías extranjeras como Sands, Wynn o MGM aterrizaron en el enclave y provocaron el aumento exponencial de la actividad económica.
Con 630.000 habitantes, Macao cuenta actualmente con una de las tasas de paro más bajas del mundo, del 1,7 %. A finales de 2013 su PIB per cápita se situó en los 91.376 dólares anuales, solamente por detrás de Luxemburgo, Noruega y Catar, según datos del Banco Mundial.