“Llevamos dos opciones a Austin, o suben el monto de los premios a una cantidad más razonable o bien prohíben por completo los pagos en efectivo. Actualmente la cantidad máxima que se puede ofrecer como premio en estos negocios es de 5 dólares, una cantidad obsoleta y fuera de la realidad”, dijo Jesús Olivares, regente Municipal interino.
Olivares explicó que en Laredo hay 61 negocios dedicados a los juegos de azar donde funcionan casi 5.000 máquinas. Los establecimientos son regulados por leyes locales para sus permisos de operación. Sin embargo, debido a que las leyes estatales sólo permiten premios en efectivo de hasta 5 dólares, muchos de estos establecimientos operan fuera de la ley al otorgar premios mucho más altos.
Según Olivares, esta disparidad en la ley estatal crea un problema para el municipio porque obliga al Departamento de Policía a mantener un constante monitoreo para cuidar que se respete la ley del estado. En Austin se solicitó aumentar el límite de los pagos de premios en efectivo para que los negocios dejen de operar de manera ilegal.
“Creemos que si se modifica la ley de esta manera, Texas dejará de perder a muchas personas que viajan a otros estados para jugar maquinitas y se podrá atraer visitantes de otras partes que dejarán excelentes ingresos al estado”, declaró Olivares. La segunda opción que se presentará en Austin es la de prohibir de manera definitiva el pago de premios en efectivo.