Según afirma el presidente de la patronal Acoman, Juan Francisco Far, los problemas económicos que se están ocasionando son "graves". Desde el Govern reconocen esta situación, aunque aseguran que ya se tomaron medidas para ir solucionándola.
El detonante de este colapso fue la coincidencia de estos hechos con la aprobación de una nueva normativa que permite elevar el premio máximo de estas máquinas desde los 240 a los 500 euros.
Con este cambio fueron muchísimos los establecimientos que reclamaron las máquinas con los premios más altos, lo que generó una entrada masiva de expedientes en las instalaciones del Ejecutivo autonómico, que sobrepasaron las posibilidades de los dos empleados públicos que se han tenido que enfrentar a esta situación.
Desde la Consejería de Economía reconocen que se registró este colapso y que el servicio no estaba preparado para asumir el aumento de trabajo que se generó, aunque afirman que ya pusieron en marcha un refuerzo de personal para poder ir normalizando paulatinamente la situación.
Far añadió que este colapso afectó especialmente a Mallorca, precisamente por la debilidad del personal asignado por la Consejería en esta isla, mientras que en Menorca y Eivissa este problema no se produjo porque cuentan con un servicio autonómo con una plantilla mucho más proporcionada a las necesidades del sector.