El presupuesto de la obra civil es de 812.833 euros (925.000 dólares), una partida a la que habrá que añadir el amueblamiento. Según un expediente de la Memoria Ambiental, la casa de juegos tendrá un amplio horario de servicios y necesitará de una plantilla de 101 personas para atender a los visitantes.
El casino empleará a dos personas en el staff directivo, 57 especialistas en juego entre crupieres, jefes de mesa o de sector, 14 trabajadores de gestión, otros doce para atender los servicios hosteleros y 17 para otros menesteres que conformarán un equipo que trabajará a turnos. Las previsiones de la empresa estiman que los fines de semana las instalaciones recibirán quinientos visitantes al día.
Recepción y fisonomistas
En principio, se pretende que la entrada de los clientes sea al ras de calle, eliminando el actual vestíbulo abierto a la vía pública donde hasta ahora colgaban las carteleras y daba servicio la taquilla del cine. En esta entrada se situará la recepción del casino y trabajarán los fisonomistas, encargados de controlar a los tramposos profesionales o a las personas registradas en las listas negras del juego.
En esta planta se abrirá una gran sala de máquinas de azar que tendrá un bar de apoyo para dar servicio a los aficionados a los artefactos del azar. Desde las once de la mañana, este espacio, donde se situará también la caja y el búnker para guardar la recaudación, permanecerá abierto.
Será a las cuatro de la tarde cuando entre en servicio el gran patio de juego, también situado en la planta baja. Se pretende crear un espacio diáfano donde ahora está ubicada la sala de cine principal, que albergará las ruletas americanas, mesas de black jack y de poker.
Al fondo, donde colgaba la pantalla, se habilitará un completo bar-cafetería para atender a los apostantes y sobre su techo, ya en el primer piso, se ubicará un gran restaurante de dos tenedores con capacidad para 35 comensales que solo ofrecerá cenas. En esa primera planta se podrá observar el movimiento de la sala principal.
Además del comedor, habrá lo que los expertos denominan un ‘corner’, una sala de apuestas deportivas con pantallas de televisión para seguir los partidos en directo y arriesgar con los resultados.
En este piso también se abrirá espacio para una sala de espectáculos con el objetivo de celebrar presentaciones, eventos y actuaciones, así como un ‘poker room’, un espacio reservado para los torneos de este juego de naipes, que el casino pretende organizar de forma habitual. La oferta suma dos amplias salones de estar para los clientes se relajen entre apuesta y apuesta leyendo o tomando un refrigerio.