A pesar de ello, la corporación ha indicado que "continuará" con el proceso de desinversión en el marco de la reestructuración que lleva a cabo y ante la necesidad de retirarse de actividades como la explotación de los casinos de juego.
A partir de ahora, el Cabildo analizará los motivos por los que no se han presentado ofertas para retomar el proceso de acuerdo con los objetivos marcados y "con la misma transparencia que se ha ejercido en todo este proceso". En este sentido, ha destacado que esta venta fue acordada por unanimidad de todos los grupos políticos el pasado 28 de abril.
El Cabildo ha querido recordar que está en estos momentos "en un proceso de reestructuración del sector público empresarial, con un grado de ejecución en torno al 90 por ciento, y trabaja ya en una segunda fase de acuerdo con las directrices de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local".