El proyecto de ley también limita la instalación y funcionamiento de cajeros automáticos en las salas de juego. Sólo se permite, en forma opcional, un cajero para la percepción de haberes por parte de los empleados de cada bingo; cajero que no podrá estar en lugares de acceso al público apostador. Medida que también alcanza a casinos, hipódromos, agencias hípicas y agencias de quiniela.
La limitación de cajeros ya está vigente pero a través sólo de una resolución del año 2007 del Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Al respecto, Giacobbe sostuvo: “El Instituto de Loterías y Casinos bonaerense, mediante la resolución 375/2007 limitó la instalación y funcionamiento de cajeros automáticos en las salas de juegos, pero sin dudas esa resolución cae en ‘saco roto’ si se sigue permitiendo a los ludópatas comprar fichas o monedas para jugar con tarjetas de crédito o débito. Va de suyo que resulta totalmente ineficaz la medida de limitar los cajeros automáticos, si en paralelo se pueden obtener fichas para jugar abonando con tarjetas de crédito, débito o transferencias electrónicas, directamente en las cajas de esos centros”.