Edición Latinoamérica
22 de Septiembre de 2019

Fijan sanciones para quienes dejan ingresar a los jugadores compulsivos

Debaten en Panamá un proyecto para combatir la ludopatía

(Panamá).- El proyecto de ley para prevenir y tratar la adicción al juego en casinos y a las máquinas tragamonedas comenzó a debatirse en la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional.

L

a propuesta, entre otros aspectos, crea un registro que impedirá a los ludópatas la entrada a casinos o sitios con máquinas tragamonedas. La inscripción puede ser voluntaria o por medio de su familia. El psicólogo Ricardo Turner dijo que el ludópata no reconoce su enfermedad.

Autoridades del Ministerio de Salud reconocen que en el país aumentan las personas adictas a los juegos de azar en los casinos y a las máquinas tragamonedas. Todos los años juegan millones de dólares.

La propuesta, impulsada por el diputado suplente de Cambio Democrático Diego Lombana, obliga al Estado a proporcionar los recursos para enfrentar este problema e insta a elaborar planes para reducir los hábitos de esta conducta patológica.

Lombana, en su exposición de motivos, señaló que los negocios de juegos de azar aportan todos los años millones de dólares a las finanzas estatales. No obstante, también pueden generar un problema de salud pública, cuando la diversión de ir a jugar se transforma en trastorno mental.

Uno de los artículos de la iniciativa estipula la creación de un “registro” con el nombre y datos generales de las personas, que servirá para impedir el acceso de jugadores compulsivos a esos negocios.

En el registro podrían incluirse las personas de manera voluntaria y aquellas cuya capacidad de juicio esté afectada. En este último caso, la condición será determinada por una junta médica, a solicitud de su familia.

“En el caso que las personas voluntariamente soliciten su inscripción en el registro, el tiempo mínimo de permanencia obligatorio será de seis meses renovables por igual período de tiempo”, destaca el documento.

Además, la normativa implica la creación de una Comisión de Juego Responsable, como un organismo consultivo, de coordinación y asesoramiento en políticas públicas relacionadas con el juego responsable.

La instancia estaría presidida por el Ministerio de Salud (Minsa). De hecho, será esa entidad la que se encargará de definir acciones y destinar recursos para prevenir la ludopatía.

El proyecto también fija sanciones para las empresas que dejan ingresar a los jugadores compulsivos a sus instalaciones. Además, conlleva la suspensión, clausura o inhabilitación temporal de las actividades relacionadas con la explotación de los juegos de azar, en caso de tres o más faltas.

La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, explicó que están interesados en el anteproyecto porque el deber de la institución es velar por la salud de la población, por lo que, en primer debate, harán sus aportes.

En ese sentido, los miembros de la comisión de Salud de la Asamblea acordaron que le darán primer debate a la iniciativa la próxima semana, debido al interés de varios sectores.

 

Ricardo Turner, psicólogo de la Universidad de Panamá, indicó que no todas las personas que acuden a un casino o centro de máquinas tragamonedas desarrollarán adicción, ya que estudios internacionales dan cuenta de que solo el dos por ciento de los jugadores termina siendo compulsivo.

Sin embargo, mencionó que las condiciones en las que operan los casinos favorecen la aparición de la ludopatía. Por ejemplo, argumentó que en el interior de uno de estos negocios, las personas se aislan del resto del mundo.

“El jugador no percibe si llueve, si hace sol, si es de día o es de noche. Eso, debido a que los casinos están diseñados para que los cinco sentidos estén concentrados en el juego”, destacó Turner.

Agregó que antes del año 2000 la ludopatía era clasificada como un “trastorno de los impulsos”, asociado a la parte biológica de la persona.

Sin embargo, ahora se atiende como una adicción, debido a que las personas, al igual que con la droga y el alcohol, comienzan a tener patrones de conducta que afectan su entorno familiar y social.

El presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (Asaja), Antonio Alfaro, manifestó que solicitaron a la Asamblea Nacional el rechazo de el anteproyecto, ya que no resuelve el problema al no tener una base social.

Aseguró que en el contenido de la iniciativa no existe un control real del trastorno ni promueve el juego responsable.

Sostuvo que en conjunto con la Junta de Control de Juegos trabajan en reformar el Decreto Ley No. 2 de 1989 sobre juegos de azar, para introducirle elementos que ayuden a corregir la ludopatía.

Para el presidente de Asaja, la única manera de acabar con el problema es combatirlo de raíz, es decir, eliminar las salas de máquinas tragamonedas inmersas en los barrios populares.

Cifras de la Contraloría General de la República revelan que las apuestas son un negocio rentable en el país, porque durante los primeros cinco meses de 2014, las mesas de juego (casinos) habían generado $120.8 millones y las máquinas tragamonedas $829.6 millones.

La Junta de Control de Juegos mantiene vigente 65 licencias para operar salas de apuestas, 28 de ellas para máquinas tragamonedas tipo A, 18 para casinos completos y 19 de apuestas en eventos deportivos.

Adicional, se han aprobado tres concesiones para operar casinos completos, de los cuales, dos deben iniciar operación este año.

Sobre ese tema, el 71 por ciento de los establecimientos de apuestas se concentra en la provincia de Panamá. Muchos de ellos operan en zonas con altos índices de pobreza.

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    %
    0 votos
  • No lo he pensado
    %
    0 votos
  • No me gusta
    %
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook