Fuentes de la conselleria de Economía de la Generalidad han asegurado desconocer las características de la oferta de Bañuelos, así como si finalmente será el único candidato a presentarse. Otros grupos de juego internacionales podrían estar interesados, como el grupo malayo Genting. Sin embargo, ninguno de estos extremos ha podido ser confirmado.
En cambio, sí es firme el acuerdo del holding inversor de Bañuelos, Veremonte, con Caesars, con lo que se cierra su tridente para conseguir las tres licencias a las que la Generalidad quiere limitar por ahora el concurso, de las seis posibles.
Fuentes de Veremonte han declinado hacer cualquier comentario hasta que el viernes se presenten las ofertas. De hecho, mañana se abre el primer paso del concurso con la homologación de las empresas que pueden presentarse, de manera que el inversor que no sea aceptado en esta fase no podrá continuar en las siguientes.
Bañuelos espera que la potencia económica de sus socios y la experiencia de estos en la gestión de casinos en todo el mundo sea suficiente para conseguir las licencias de juego. Como el resto de socios, Caesars se ha comprometido con Veremonte a aportar cerca de 500 millones de euros para levantar un hotel-casino en el tercer resort de las seis pastillas con las que contará el área de BCN Dreams.
Caesars cotiza en el Nasdaq y sus socios mayoritarios son los fondos Apollo y Texas Pacific Group. El grupo factura 8.500 millones de dólares anuales y hace años que arrastra planes para crecer en Europa.
Éste sería el segundo intento de Caesars de entrar en España. En 2008 eran la principal baza de la familia Álvarez y el grupo Gedeco para impulsar el gran casino Don Quijote, en Castilla-La Mancha, un proyecto que acabó cuando Caesars se retiró. Desde entonces, y hasta Adelson con Eurovegas, todos los grandes proyectos de complejos de juego en España culminaron antes de empezar.
En el caso de BCN World, tanto Melco Crown como Hard Rock Café y Caesars compran cada uno un 20 por ciento de la filial BCN Dreams, que será la promotora de los casinos y pactan unos beneficios garantizados por la operativa de juego. Cada casino y hotel tendrá más de 30.000 metros de techo construible y la Generalidad ha establecido en las reglas del concurso una inversión mínima de 300 millones, con lo que Bañuelos y sus socios en principio cumplirían ampliamente esta condición.
Grupo inversor
El concurso de las tres licencias es el más importante de Europa. En realidad, el plan es más ambicioso: una inversión de 4.500 millones de euros, que precisa de numerosos socios. Otros inversores que ya están comprometidos son los británicos de Value Retail para hacer toda la zona comercial (100 millones), Port Aventura para los hoteles de cuatro estrellas (150 millones) y Meliá para operar los hoteles de cinco estrellas o más.
La Generalidad ha preferido establecer diversas fases para la concesión de las licencias con vistas a mantener una cierta tutela para el proyecto inversor estrella del Gobierno de Artur Mas.