El proyecto se realizó en consulta con profesionales de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), y tiene entre sus firmantes a diputados del PJ y del Frente para la Victoria de varias provincias, como Juan Cabandié, Anabel Fernández Sagasti, Andres Larroque y Mayra Soledad Mendoza.
En su artículo 3 prevé la creación del registro nacional de autoexclusión. El mismo tiene como objeto registrar a todas aquellas personas que quieran excluirse, de forma voluntaria, al ingreso u admisión a las salas de juegos de azar.
Esta incorporación deberá realizarse de forma personal por parte del interesado completando un formulario de inscripción. El registro consistirá en una base de datos de la persona que quiere formar parte de la lista, como DNI, fecha de nacimiento, nacionalidad y foto. Estos datos quedarán amparados bajo la ley de protección de datos personales.
Una vez que las salas reciban estos registros deberán impedir el acceso a la gente que se haya anotado, como una forma de ayuda para vencer su patología. La vigencia de este registro será de seis meses a partir de la fecha de inscripción, y se irá renovando. La persona del listado podrá pedir el cese de esta restricción cumpliendo al menos estos seis meses.
El proyecto de ley también busca limitar el horario de las salas de juego. En principio se permitiría el funcionamiento de domingos a jueves de 14 a 2 y los viernes, sábados y feriados. También se buscaría prohibir la venta, expendio o suministro a cualquier título de bebidas alcohólicas antes de las 22hs. en todas las salas de juegos de azar.
Además deberán colocarse carteles en las salas advirtiendo que jugar compulsivamente es perjudicial para la salud.