Debido a otras revelaciones recientes, la integridad del fútbol ya se encuentra en el centro de atención. Sin embargo, la Copa del Mundo en sí misma se ha mantenido alejada de un escándalo de este tipo.
Podría pensarse que quienes amañan partidos se asustarían de un torneo de tan alto perfil, visto por miles de millones de personas en todo el planeta y con el organismo rector del fútbol en alerta. No es tan así, asegura el jefe de Seguridad de la FIFA, Ralf Mutschke.
El expolicía y exejecutivo de Interpol dice que no puede dar al Mundial un certificado de garantía, e incluso ha identificado los partidos más riesgosos. “No esperamos que quienes arreglan partidos viajen a Brasil y golpeen la puerta del hotel de los jugadores o árbitros, pero sé que habrá acercamientos a unos y otros”, explica.
Hay más probabilidades de que quienes busquen arreglar un compromiso intenten influir en dos mercados de apuestas: el hándicap asiático y el de más-menos goles anotados. Más del 99 por ciento de las apuestas en Asia se realizarán en estos dos mercados. En el hándicap asiático, se clasifica a los equipos en función de su forma y se busca evitar el desequilibrio, por lo que el más fuerte debe ganar por más goles para que una apuesta sea exitosa.
Los mercados de más-menos son más simples. Los participantes tienen la oportunidad de apostar si habrá más o menos 2,5 goles, 3,5 goles y así sucesivamente. “Me preocupan más estos dos mercados. El resultado del partido es una posibilidad, pero es mucho más difícil de organizar, ya que se necesitan muchos jugadores. Con el hándicap asiático o más-menos, puede que solo necesites el árbitro o uno o dos jugadores”, explicó Mutschke.
Como parte de esta campaña, cada partido de Brasil 2014 tendrá una calificación para un potencial ilícito, determinada por el trabajo de inteligencia y antecedentes. “Todo el mundo tiene una historia. Los equipos, los jugadores, los árbitros tienen historia”, señaló Mutschke.
“Estableceremos canales de información para jugadores y funcionarios. Tendremos también a un director de integridad que coordinará las medidas con el Sistema de Alertas Tempranas de la FIFA, que controla los patrones de apuestas”, añadió.
Según el jefe de Seguridad de la FIFA: “He tenido informes de gente que ofrece $ 20.000 a futbolistas. Van al jugador o al árbitro. Si no está de acuerdo, buscan a otro. Es muy audaz”.
“Tuvimos sesiones con los árbitros en Zúrich. Nos encontraremos en Río de Janeiro, antes del Mundial, y visitaremos a los equipos y los jugadores para las sesiones de seguridad. Les recordaremos que informen si hay un acercamiento de quienes quieren arreglar partidos”, dijo Ralf Mutschke.
El Centro Internacional para el Deporte y la Seguridad, de Eaton (Inglaterra), estima que el crimen organizado lava unos $ 140.000 millones por apuestas deportivas corruptas.