La voz principal la tuvo la legisladora de SUMA + María Inés Gorbea, quien el 14 de marzo presentó el proyecto que tuvo el respaldo de la Coalición Cívica, Proyecto Sur y el Partido Socialista.
La iniciativa propone la creación de un sistema de verificación en tiempo real, aplicable a las máquinas tragamonedas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Casino Flotante, a los fines de la fiscalización de la recaudación en las salas de juego.
Actualmente, sólo el Hipódromo de Palermo posee ese tipo de dispositivos de azar. También el Casino Flotante de Puerto Madero, pero al estar instalado en aguas abiertas, existen problemas de jurisdicción para determinar una normativa que lo regule, según contó Gorbea. Entonces, la iniciativa entra en una especie de contradicción en caso de querer auditar la recaudación de las máquinas tragamonedas de esta sala.
Todas las máquinas instaladas en las salas de juego deberán ser identificadas con un número de serie y utilizar etiquetas con una leyenda que diga “Máquina conectada al Sistema de Verificación Online”.
Y las tragamonedas que no se encuentren conectadas a la red una vez vencido el plazo estipulado (90 días desde la promulgación de la eventual ley) deberán ser retiradas hasta tanto se adecúen a lo establecido en la presente ley.
Vale destacar que serán excluidas de las salas, aquellas máquinas que por poseer una tecnología antigua o por cualquier otro motivo, no permitan o no puedan adaptarse a la implementación de las metodologías de control establecidas.
El control será ejercido por La Unidad de Fiscalización Online, dependiente de la Dirección Ejecutiva Administrativa - Financiera del Instituto de Juegos de Azar de la Ciudad de Buenos Aires, que contará con terminales que permitan acceder a la información de los juegos en forma concurrente a través de un sistema de monitoreo y control en tiempo real.
La Autoridad de Aplicación de la ley sería el Instituto de Juegos de Apuestas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y deberá encargarse de difundir de manera masiva las disposiciones y finalidades de la iniciativa de Gorbea.
En palabras de la autora del proyecto, se busca un “control online sobre lo recaudado por las máquinas tragamonedas” y la idea sería que ese dinero “vaya para el área de Desarrollo Social”.
Gorbea explicó que cada máquina genera 1.200 pesos (más de 149 dólares) por día en la Ciudad de Buenos Aires y “con esta diferencia el Pro podría urbanizar las villas”.
“Macri dijo que quería urbanizar y que necesita 2 millones de pesos (más de 249.800 dólares)”, manifestó. Y luego marcó que “le ofrecemos al PRO un mecanismo para que tengamos control de lo que el juego recauda”.
Más adelante, la diputada porteña María Eugenia Estenssoro expresó que ahora “el PRO va a decidir si quiere transparentar o no la actividad de las máquinas tragamonedas”.
Por último, el jefe de bloque de SUMA +, Hernán Rossi, advirtió: “Está claro que esto no alcanza. Lo que traemos hoy aquí es una herramienta para que pueda utilizar el Ejecutivo”.
Estuvieron presentes María Inés Gorbea, María Eugenia Estenssoro, Juan Francisco Nosiglia y Hernán Rossi del bloque SUMA +; Hernán Arce del Partido Socialista y Maximiliano Ferraro y Paula Oliveto de la Coalición Cívica. Todos integrantes del interbloque UNEN.