Cano apuntó que prueba de que esta iniciativa sigue adelante es que mañana se presentará la nueva escuela de crupieres que Teatro Balear ha creado para formar a los profesionales que deberán trabajar en sus instalaciones en el caso de que se logre el objetivo de ponerlas en marcha.
En cualquier caso, puso de relieve que los trabajos que se han podido ejecutar en el interior del teatro han sido mínimos, al no disponer del permiso para obra mayor, por lo que no ocultó que la puesta en marcha de este proyecto se encuentra por ahora paralizada.
En relación a esta escuela, se destaca la colaboración que se está manteniendo con el servicio balear de empleo (Soib) a la hora de seleccionar a los alumnos, para potenciar la entrada de personas que no cuentan con un puesto de trabajo. Precisamente esta colaboración del Soib es cuestionada por algunas organizaciones vinculadas al sector del juego, al considerar que no tiene sentido abrir la escuela cuando el Ayuntamiento ya ha advertido de la imposibilidad de conceder las licencias necesarias para abrir el casino en el Teatro Balear. En este sentido, se destaca que el Soib depende de la conselleria de Economía, la misma que decidió que el ganador del concurso para obtener la autorización del segundo casino fuera el proyecto representado por Eusebio Cano, en detrimento de las propuestas para ubicar estas instalaciones en la Platja de Palma o en Bendinat.
Hay que recordar que los representantes de estas dos últimas iniciativas presentaron sus recursos ante la Conselleria en contra de esa decisión, que ya han sido desestimados por escrito.
Eso supone que el Govern balear mantiene la concesión del permiso para abrir el segundo casino al Teatro Balear, pese a la negativa del Consistorio palmesano a dar luz verde al proyecto. El conseller Joaquín García ha venido recordando durante las últimas semanas que el Teatro Balear tiene de plazo un año para poner en marcha esta iniciativa, margen que se quiere respetar.
Alegaciones rechazadas
Como se ha señalado, Economía ha rechazado las alegaciones presentada por los dos proyectos perdedores. Uno de los aspectos básicos recurridos por los promotores de la Platja de Palma (los mismos que gestionan el casino de Porto Pi Centro) es que se les diera 0,01 puntos a la hora de valorar sus garantías personales y financieras, mientras se otorgó un 10 a Bendinat y un 8,03 al Teatro Balear. Este hecho es fundamental porque este último venció en el cómputo global por un solo punto de diferencia.
El argumento esgrimido por la Conselleria para rechazar el recurso en este apartado es que se aportaron certificados respaldando la solvencia de empresas en las que participan los promotores del proyecto de la Platja de Palma, pero no directamente de ellos.
Estos últimos también denunciaron una modificación de los componentes de la mesa que decidió el ganador del concurso, por considerarla irregular. En este punto, la Conselleria defiende estos cambios achacándolos a las modificaciones que se produjeron en la composición del Ejecutivo autonómico, al sustituir el president José Ramón Bauzá la que había sido Vicepresidencia económica por dos conselleries, en concreto las de Economía y las de Hacienda.
Los dos proyectos perdedores ya han anunciado su intención de dar un paso más mediante la presentación de un nuevo recurso, en esta ocasión ante el Tribunal Superior de Justicia de Balears, lo que dejará la decisión final en manos de un juez.