El propietario de Las Vegas Sands va ahora tras planes más modestos y un producto alternativo, menos ambicioso que los grandes recintos de Las Vegas, Macao o Singapur, pero de igual rentabilidad si la red es lo suficientemente amplia.
Esta declaración fue realizada momentos antes de inaugurar la Adelson School of Entrepreneurship en la universidad privada de Herzliya, Tel Aviv, tan solo una semana después de bajar las persianas de Eurovegas en la localidad madrileña de Alcorcón.
La renuncia del empresario estadounidense ha supuesto que Andrew Tottenham, el consultor británico en el que Adelson sigue confiando para la expansión del negocio en Europa, haya dejado el despacho que la familia Hachuel le había facilitado en Madrid para instalarse definitivamente en Londres. Pero podría volver en cualquier momento. Sería el cuarto proyecto de juego en el que Tottenham se embarcaría en España tras los tres fallidos en Zaragoza, Ciudad Real y Alcorcón.
Tras siete años de negociaciones, Adelson se ha dejado en el empeño algo más de 20 millones de euros. Básicamente en el montaje económico-financiero, estudios de viabilidad, comunicación corporativa y otros asuntos previos.
Belén Garrigues Calderón, de TMF Spain –con oficinas en la calle de Ayala, en Madrid, y en la de Aribau, en Barcelona–, y dos abogados de Garrigues, Renata Mendaña y Jaime Bragado, eran –lo siguen siendo según figura en el Registro Mercantil– las cabezas visibles de la sociedad Desarrollo de Suelo en Europa, filial de la holandesa Europa Land Development Intermediate BV, que fue constituida el 12 de agosto de 2011 para dar cobertura legal al complejo de Eurovegas.