“Cuando inició mi administración hicimos un estudio precisamente del estado en que guardaban los establecimientos de casas de apuesta en Monterrey, había más de 40, muchos de ellos estaban operando en talleres mecánicos, estaban operando en agencias de autos, o sea lo que tenían eran licencias para este tipo de giros”, explicó.
“Tomamos muy seriamente el tema de legalidad y también realizamos acciones contundentes, en este sentido hemos continuado con esta línea de legalidad, hemos también continuado con aquellos establecimientos que tienen algún amparo, hemos continuado el curso legal de cada uno de los expedientes y el compromiso también es de ningún casino más”, agregó. Por tal motivo, la edil señaló que para el 2014 la guerra contra estos negocios va a continuar hasta dejar al municipio lo más limpio que se pueda en relación a estos giros.
Fue el 27 de febrero cuando las autoridades municipales cerraron tres casinos de la empresa Caliente, el Foliatti de Gonzalitos, el Yak de Plaza Cumbres, el Casino 909, el Crystal Palace, el California Palace, el Yak Valle Oriente y el Miravalle Palace.
De estos, seis casinos contaban con licencia para operar como centros comerciales, restaurant bar y restaurante con videojuegos, a uno más se le negó la licencia para locales comerciales y administrativos; mientras que los tres restantes ni siquiera aparecen en los expedientes de la Secretaría. Incluso, el Ayuntamiento regiomontano en sesión de Cabildo realizó modificaciones a los reglamentos de Construcciones y Zonificación y Uso de Suelo, a fin de prohibir expresamente estos giros.
En diversas ocasiones, la alcaldesa ha señalado que aplicará toda la fuerza de su gobierno para combatir, jurídicamente, las casas de apuestas. "No habrá ni un solo permiso, y utilizaré toda la fuerza del gobierno municipal para impedir que se instale un casino más en Monterrey", aseguró.
La lucha contra estos establecimientos es tan real que Arellanes Cervantes pidió al Poder Judicial respetar la decisión de su gobierno de clausurar casinos y no otorgar amparos que permitan la reapertura de los centros de apuestas.