Tras 15 horas de debate en la mañana del miércoles, 17 de los 25 concejales presentes en la sala municipal votaron la resolución que prevé la privatización. La maratón para llegar a esta decisión -que incluyó 280 enmendamientos a la propuesta original-, comenzó a las 16 horas del martes; que, aunque con un poco de descanso llegó hasta la mañana.
La operación generará a las arcas de la ciudad desde el momento actual y hasta el 2043, cerca de 900 millones de euros. La privatización prevé una cuota inicial y por única vez de 140 millones de euros, un canon anual (a partir del tercer año) equivalente al 10% de los ingresos con un mínimo de 11 millones de euros, un canon adicional de más 140 millones de euros, del 5%.
El acuerdo entre el Alcalde y los sindicatos también reforzó las garantías para los empleados que, por ejemplo, pueden ser despedidos por razones económicas sólo a partir del séptimo año. Paradise Entertainment Limited, un grupo chino que cotiza en la Bolsa de Hong Kong y con actividades principalmente en Macao, es uno de los interesados en hacerse del casino.
Otros de los nombres que se rumorea en estos días que estarían interesados en el casino son el grupo israelita Queenco, y el estadounidense Las Vegas Sands. Incluso se estima que un grupo totalmente de capitales italianos, encabezado por el gigante Gtech, también habría avanzado una propuesta.
El agobiante proceso de privatización comenzó en julio del 2012, y sufrió una serie de demoras ocasionadas principalmente por sectores sindicales, y fuerzas políticas opositoras a la medida. La crisis de gobierno a nivel nacional, también entorpeció el camino.
El primer paso fue la contratación de un consultor financiero -KPMG Advisory- que se encargó de revisar las cuentas y poner en situación las finanzas del casino, como paso previo a la futura licitación.
Tras la decisión de la comuna de Venecia, el Ministerio del Interior deberá autorizar la medida, para poder proceder a la licitación. "Debemos mirar responsablemente el futuro de esta empresa y sus empleados, y preservarla de una cierta crisis. Por eso tenemos que cambiar la perspectiva de la industria y confiar la gestión a un operador internacional, que debe ser fuerte, capaz y competente. No está implementando ningún tipo de venta vil, sino por el contrario esta Administración activó una operación que permite mirar con confianza al desarrollo de la empresa en beneficio de todos", manifestó el alcalde de Venecia, Giorgio Orsoni.