El juego ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, recaudando el pasado 2012 la cifra de U$S 420.000 millones. Un negocio lucrativo donde los haya. De este total, las apuestas deportivas, como podrían ser las realizadas en partidos de fútbol, tenis o basketball, representan un 13,8%, con unas ganancias de U$S 58.000 millones, lo que las coloca en el cuarto lugar del ranking tras la loterías (28,4%, U$S 120.000 millones), los casinos (26,9%, U$S 113.000 millones) y las tragamonedas (21,7%, U$S 91.000 millones). Unas cifras vertiginosas que ponen blanco sobre negro que éste es ya un negocio en alza, alejado de las modas o los clichés cinematográficos.
En lo que se refiere a geografía, el continente que más apuesta es Europa, que acapara el 41,1% (casi U$S 24.000 millones) del pastel. Le sigue en el ranking Asia, con el 39% (cerca de los U$S 23.000 millones) y ambos quedan ya muy lejos del resto de continentes: América del Sur (6,1%), Oceanía (5,8%) y América del Norte, con un sorprendente, en principio, 5,7%.
Teniendo estos datos en cuenta no sorprende que el mercado más competitivo del mundo, el país donde encontrar mejores apuestas, sea el Reino Unido (además, uno de los países con la legislación más cómoda para esta actividad en alza). Por otra parte, el país donde más se apuesta es Japón, donde sus ciudadanos destinan buena parte de su dinero a apostar en las carreras (tanto de caballos como de motor) así como en las competiciones de carácter náutico.
Como nota de cierre, destacar el hecho de que las apuestas online representan ya una tercera parte de las apuestas jugadas en todo el mundo. Según las estimaciones de los expertos estas cifras oscilarán ligeramente en los próximos años.