Creada en 2007, tras la fusión de Cirsa y Ladbrokes (empresa líder en el Reino Unido), “Sportium tiene más de 500 puntos de venta en la Comunidad de Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana y Navarra, con una cuota de mercado del 60%”, explican fuentes de la empresa, que próximamente se instalará en la Comunidad Murciana y Galicia. En Catalunya, estas apuestas están prohibidas.
Sportium, que hace dos años llegó al 'break even', tiene 140 puntos de venta en Madrid entre locales y córners, cuyo costo medio es de 40.000 euros. Con presencia en todos los barrios de la capital, la facturación “no varía sustancialmente” en función de su ubicación (zona noble o barrio obrero) y el fútbol es el deporte que genera más apuestas. “Sobre todo, los partidos de Liga y de Champions”, recalcan en Sportium. “Pero lo que más nos ha sorprendido es el dinero que mueven las carreras de caballos y, en menor medida, de galgos”, añaden. Las apuestas sobre la final de la Eurocopa de fútbol de 2012 entre España e Italia fueron las que generaron un mayor beneficio a la empresa (aproximadamente, un 20% de cada apuesta).
Santi Cañizares, ex arquero del Real Madrid y del Valencia, entre otros equipos, es embajador de Sportium, que también tiene acuerdos de colaboración con otros futbolistas: Paco Buyo (exportero del Real Madrid), Francisco José Carrasco (exdelantero del Barça) y Xavi Aguado (excentrocampista del Zaragoza).
El gran rival de Sportium en España es Codere, que inauguró su primera sala en Madrid el 16 de abril de 2008 y que ocho meses después se instaló en el País Vasco. Codere, aliada inicialmente con William Hill, también opera en Brasil, México, Panamá y Uruguay. En total dispone de 926 puntos de venta.
El auge de las casas de apuestas presenciales en España contrasta con el mencionado descenso de la Quiniela, que en España vivió su época dorada en los años 70 y 80. En las últimas cuatro temporadas, la recaudación ha disminuido notablemente, pasándose de los 558 millones de 2008 a los 360 millones de 2012.