A primera hora de la mañana de ayer, el hecho se percibió por transeúntes y automovilistas que transitaban por la Avenida San Jerónimo, donde sólo ruinas, fierros retorcidos y paredes ahumadas siguen como huella del ataque perpetrado el 25 de agosto de 2011 contra la sala de juego.
Ni las cruces blancas con los nombres de los fallecidos, ni los arreglos florales, se encuentran ya fuera del centro de apuestas, en tanto que algunas coronas y mantas con consignas quedaron en una de las rampas del lugar. Ante el hecho, algunos familiares de las personas fallecidas tras el incendio al Casino Royale se hicieron presentes y exigieron explicaciones.
Desconocen que haya orden de alguna autoridad para proceder de esa manera, por lo que acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, para que se investigue en torno al asunto. Paralelamente, solicitaron con urgencia una audiencia con el Gobernador del Estado, Rodrigo Medina, para volver a reinstalarlas.
Samara López, una de los familiares afectados y representante de los deudos, señaló que es urgente una reunión con el Mandatario Estatal, para dar solución, a lo que se consideró como una falta de respeto.
La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Minerva Martínez Garza reveló que espera dicte una medida cautelar al municipio de Monterrey para que se mantenga el espacio en honor a las 52 víctimas del incendio, luego de que desaparecieran las cruces. La titular de la CEDH dijo que luego de que este lunes las cruces fueran retiradas, familiares de las víctimas acudieron a para exigir que sea respetado el espacio donde se encontraban.
El dueño del Casino Royale, Raúl Rocha Cantú, se deslindó de las responsabilidades por el retiro de las cruces y fotografías de las víctimas, y dijo a través de su abogado, Juan Gómez Jayme, que eso fue competencia del dueño del inmueble que él rentaba para el centro de entretenimiento.