La propuesta del Gobierno Catalán ha excluido el límite máximo de 20 horas de operación, lo cual permitirá una apertura ininterrumpida de los locales. También suprime los límites de apuestas para cada juego y retira la obligación de que, en las salas, funcionen de forma permanente una ruleta francesa o americana y una mesa de black jack.
Algunas acciones de promoción como la contratación de anuncios informativos en radio, prensa y televisión ya no estarán sujetos a una aprobación previa por parte de la administración.
La Generalitat sólo pondrá como condición que la publicidad -sólo de contenido informativo- incluya la prohibición de entrada a menores de edad y que no incentive el juego ni las apuestas. El gobierno catalán considera que la normativa de casinos, vigente desde 2001, es excesivamente controladora y burocrática y que ha quedado desfasada en comparación con el resto de la normativa europea.
Los casinos y salas de juego podrán organizar torneos y campeonatos y solo deberán comunicar con un mes de antelación a la administración. Las empresas también tendrán libertad para instalar máquinas y mesas de juego, siempre que se cumplan con los horarios previstos en la normativa. También se podrán incluir promociones, algo que no estaba permitido por la anterior legislación. La Generalitat trabaja en la modificación de la normativa desde que el magnate Sheldon Adelson anunciara su interés por instalar Eurovegas en Madrid o Barcelona.