El proyecto presentado por Balduzzi pretende "evitar fenómenos de juego compulsivo". En particular quedan "prohibidas las comunicaciones comerciales audiovisuales y de radio, directos o indirectos, que conducirían a la compra de productos o la participación en juegos de azar, tales como loterías, concursos con premios, apuestas deportivas, newlot o actividades, incluso online, destinadas a la obtención de sumas de dinero", dice el texto.
La publicidad de juegos de azar y apuestas quedarían prohibidas "en programas de radio y televisión dirigidos a los niños en los veinte minutos antes y después de los mismos, y en el período de tiempo completo de 16 a 19.30 horas".
Prohíbe además la publicidad sobre el tema en "la prensa diaria y las revistas dirigidas a menores de edad, y en los cines durante la proyección de las películas para el público infantil". La norma establece también dejar de hacer publicidad "en los transportes públicos y en los lugares frecuentados, sobre todo, por los niños".
Sin embargo, en el nuevo texto corregido -el anterior había tenido la aprobación de la asociación de casinos Federgico-, desaparece el acuerdo de no instalar máquinas de juegos de azar en un radio de 500 metros de escuelas, centros juveniles o iglesias. A cambio, se otorga mayor poder a los municipios sobre las licencias para los locales que poseen estos dispositivos.
Se prevén multas de hasta 100.000 euros en caso de que los concesionarios de publicidad violaran la ley. A la tercera violación, se castigaría con la suspensión de la licencia por dos años.
"Si la actividad de juego, incluso online, se lleva a cabo en ausencia de las autorizaciones o permisos gubernamentales -dice el texto-, la violación se castiga con una multa de 150.000 a 300.000 euros, y hará que sea imposible para todos los involucrados obtener" permiso o concesiones por cinco años.
El texto de la ley que debía ser pasado al Consejo de Ministros días atrás, debió ser modificado en varios artículos y de 27 originarios, quedó en veinte.