A principios de mes -y tras las objeciones del TC- la Caja había archivado el expediente original. Finalmente, abrió uno nuevo que incluyó la documentación técnica que faltaba. Sin embargo, se presentó por separado lo que involucra a las obras edilicias y lo referido a los juegos de azar.
El documento, de cuatro artículos, prevé otorgar la concesión durante medio siglo del inmueble de avenida Sarmiento y Maipú; aprobar el anteproyecto propuesto por la empresa para la adecuación y refuncionalización del edificio; avalar el modelo del convenio y extender el plazo de manejo de las 200 máquinas tragamonedas a Ivisa hasta 2062.
La acordada N° 1.769 del Tribunal detalla que en el modelo de contrato se dispone que los ingenieros fiscales del organismo verificarán que la inversión convenida de $ 59 millones (U$S 12.900.404) se cumpla. Además, se consigna que respetará el mismo espacio que la Caja tenía en el lugar para el funcionamiento de los juegos de paño (la Provincia continuará manejando ese tipo de entretenimiento). También se dejó expreso que la remodelación respetará las líneas arquitectónicas originales del edificio. Mientras que, incluso, deja en claro que los planos definitivos de obra deberán ser aprobados por las dependencias del municipio capitalino correspondientes.
Torre, spa y anfiteatro
"Ahora que tenemos el aval del Tribunal, la empresa está avanzando con la documentación para presentar a los entes municipales. Para que los planos queden aprobados oficialmente", precisó el interventor de la CPA, Eduardo El Eter. Aseveró que el proyecto también deberá superar la evaluación de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural. Estimó que, de no mediar inconvenientes, en dos meses podrían iniciarse los trabajos. Luego, la empresa contará con dos años para concluir con las tareas.
El funcionario se mostró exultante y resaltó la importancia de la revalorización del ex Savoy. "Se respetará la parte histórica, la fachada. En el viejo edificio, remodelado, estarán las habitaciones. Al fondo se levantará una torre y habrá dos subsuelos de estacionamientos", precisó. Añadió que en las nuevas instalaciones se hará un anfiteatro que servirá como centro de convenciones con capacidad para 1.500 personas. También tendrá un spa.
La novela por la concesión del inmueble había comenzado a fines del año pasado, cuando la Legislatura mudó las oficinas a su nuevo edificio. Cuando el Savoy quedó desocupado, el gobernador, José Alperovich, había manifestado la intención del Ejecutivo de otorgar a la empresa Ivisa -que ya manejaba las máquinas- la explotación. El Gobierno blanqueó entonces la idea de otorgarle también los juegos de paño. Luego, se dio marcha atrás en ese punto, pero se avanzó con el resto.
El 19 de abril, el oficialismo legislativo logró la sanción de la Ley 8.492. La norma establece los parámetros del convenio entre la Caja e Ivisa. La entidad avanzó con el plan. El 21 de mayo, los auditores emitieron un acuerdo en el que aseveraban que, dada la complejidad del contrato, se iba a aplazar el pronunciamiento. A la semana, el ente dispuso otra prórroga para resolver. Algo similar ocurrió el 5 de junio. Seis días después, el TC publicó el acuerdo 1.288, en el que le solicitó a la Caja Popular que complete la documentación. Finalmente, el ente crediticio no pudo satisfacer los requerimientos. El 22 de junio, el Tribunal reiteró que los informes eran insuficientes. Luego, el expediente se archivó.
El interventor de la Caja Popular de Ahorros, Eduardo El Eter, afirmó que los empleados provinciales que manejan los juegos de paño se mantendrán en sus puestos. También dijo que las áreas de juego seguirían habilitadas mientras se realicen las refacciones. "En las reuniones con Ivisa no se habló de la posibilidad de cerrar", concluyó.