Rubén Carrión, Presidente de la Federación Económica y propietario de agencias de quiniela, explicó que la suba obedece a la inflación. Hace dos años que no se modificaba el precio del ticket.
“Esto se hace a raíz de un estudio. Nadie juega $ 1 (U$S 0,22), la gente juega promedio entre $ 6 (U$S 1,33) o $ 7 (U$S 1,55) cada apostador. Vamos acorde a la inflación, hacía mucho que estaba el ticket a ese valor”, explicó Carrión.
La resolución emitida por la Caja de Acción Social señala además que se fija el monto con destino al pozo del Juego Quiniela Max en $ 3.000 (U$S 667), constituido por $ 1.500 (U$S 333) de la recaudación diaria del sorteo de quiniela vespertino y $ 1.500 (U$S 333) de la recaudación diaria del sorteo de quiniela nocturno.