La semana pasada, España concedió licencias de juego en línea a diversas empresas, entre ellas Bwin.party digital y Sportingbet, lo que aumentará los ingresos fiscales y eliminará la incertidumbre regulatoria que pesa sobre los operadores. Unas 60 empresas han solicitado operar en España hasta el momento.
William Hill, la mayor casa de apuestas de Gran Bretaña, y la compañía de juegos en línea 888, ya han obtenido la licencia.
Betfair, fundada hace 12 años por Andrew Black y Ed Wray, ex JP Morgan, dijo que pagaría un impuesto de ingresos brutos del juego de 25 % de sus operaciones en España, un impuesto que la empresa ha estado pagando desde mayo 201,1 cuando se introdujo la nueva Ley del Juego en el país.
Betfair, que recientemente ganó una de las primeras licencias de juego en línea emitidos en Alemania, el mes pasado dijo que había llegado a un acuerdo de 10 millones de euros con las autoridades españolas.
Los ingresos futuros de los juegos en línea serán una fuente útil de ingresos para España en su lucha por controlar su déficit. El país es una gran potencia deportiva y los ingresos en el sector se estiman en más de 800 millones de euros para el 2014, según Jdigital.