Manifestó que el juego de las tragamonedas “no es tan violento porque se puede apostar con un billete de $ 2 (U$S 0,44) y el juego es más largo”. Respecto a las probabilidades de ganar dijo que “son muy parejas”.
“La recaudación es pareja y se mantiene durante todo el año. El público de temporada no viene exclusivamente al casino”, señaló el Gerente del casino local. Agregó que durante el verano la ciudad recibe a mucha juventud que busca diversión, pero no dentro de una sala de juego.
Finalmente, Irazusta contó que la gente se ha adaptado a la nueva normativa que prohíbe fumar dentro de los casinos, pero de todos modos donde antes funcionaba el restaurante King Momo se abrió una sala para fumadores con tragamonedas. Allí no ingresan los empleados.