Un año con dos frentes abiertos. Por un lado, mostrar coherencia normativa e intentar alcanzar una unidad legislativa para las máquinas recreativas. Evitar la situación actual, con regulaciones distintas en las diferentes regiones. Un hecho que dificulta el trabajo de los fabricantes, pues deben homologar sus juegos y cumplir con todos los requisitos técnicos en cada una de las Autonomías.
Por otro, reducir la fiscalidad puesto que la facturación de las operadoras decrece de forma imparable mes a mes. "Tenemos que coordinarnos las diferentes patronales e insistir a las Administraciones y al Gobierno para que nos hagan caso. El año pasado la mayoría de empresas registraron pérdidas y todos estamos reduciendo gastos. No podemos rebajar el porcentaje destinado al dueño del bar. No se puede repartir miseria. Muchas operadoras no ven productivo contar con máquinas en la calle. Y es ahí dónde hay que buscar una solución. Y solo nos queda el tema tributario", ha señalado Sáinz a la publicación Sector del Juego de España. La propuesta consiste en una minoración de la tasa, o un impuesto proporcional a la recaudación de las máquinas.
FEMARA buscará que se flexebilice la Ley Antitabaco. "Nos ha hecho mucho daño. Hemos perdido muchos clientes en los bares. Ha sido la puntilla tras el juego online y la crisis económica", ha añadido Sáinz. Además otro de los problemas a atajar son los robos, "cada vez perpetrados con más violencia sobre las máquinas que hace irrecuperables muchas de ellas".
La patronal trabajará sobre estas cuestiones, siempre en colaboración con el resto de organizaciones, para mantener al sector a flote. "La visita a Fer-Interazar nos ha dejado un sentimiento de preocupación muy fuerte. Ha sido el reflejo de cómo están las cosas. Esperemos que con el esfuerzo de todos esto salga adelante", ha sentenciado Sáinz, quien no sabe si se presentará a las próximas elecciones de FEMARA previstas para mayo.