Durante la intervención en el local de Bingo Guaraní, ubicado en la avenida Eusebio Ayala y Calle 1881, se incautaron cinco máquinas de ese tipo. En Bingo América, ubicado en la avenida San Martín, se requisaron otras diez máquinas; y de Bingo América 1, situado sobre la avenida Quinta de Barrio Obrero, otros tres aparatos. Todo lo requisado fue llevado hasta el depósito fiscal, donde será sometido a peritaje para confirmar si el programa informático es una copia o falsificado.
El fiscal Diego Zilbervarg indicó que realizaron los tres procedimientos en base a una denuncia por cuestiones de marcas que tienen que ver con las máquinas tragamonedas en formato de bingo, que según los denunciantes ostenta la marca que tiene con registro a su favor y nombre.
“Estuvimos realizando la constatación de las máquinas y pudimos observar que tienen la marca de los denunciantes, por lo que se procedió al secuestro de los mismos para su posterior pericia correspondiente e investigación”, añadió el fiscal. A los responsables de este hecho, en caso de que se compruebe, sería un delito de violación de derecho intelectual, explicó.
Por otro lado, el fiscal interviniente aclaró que las denuncias no van contra los locales de bingo. “Es sólo una cuestión marcaria que estamos viendo y posteriormente estaremos viendo quiénes están proveyendo las máquinas, todavía no está dirigida contra ninguna persona, solamente se está realizando este primer procedimiento. No se tiene certeza de quiénes estarían cargando los softwares, por lo que la investigación recién esta comenzado”, agregó Zilbervarg.
Los propietarios de las máquinas, en el momento de la intervención, no pudieron justificar con documentos la tenencia y la utilización de los aparatos. “Eventualmente, si se presentan en nuestra oficina estaremos actuando como corresponde”, indicó el agente fiscal.