El mandatario cambió su discurso, que hasta ahora señalaba que los empleados de casinos que quedaron cesantes serían reinsertados por el Gobierno en diversos puestos laborales, y expresó que el cierre de los casinos y bingos a nivel nacional debe ser visto como una acción por el “bien común”. Dijo que “talvez para una persona que trabaja en un casino, él estaba haciendo un trabajo honrado (…) y le hacen perder su trabajo, no lo entiende. Ojala que piense cuánta gente probablemente perdió su trabajo, dejó de llevar el pan a la boca de sus hijos por caer en el vicio del juego”.
Además manifestó que “no era sano tener ese tipo de actividades” y que, con el cierre, Ecuador se vuelve en ejemplo para la región.
“Ojalá entiendan que aquí estamos buscando el bien común. Por supuesto pueden haber perjudicados en esas decisiones, trataremos de acompañarlos en todo lo posible, pero no podemos hacer milagros tampoco; yo no soy un demagogo para decir a todos les garantizamos trabajo, que a todos les garantizamos una vida feliz. Haremos lo posible para encontrar las alternativas de trabajo”, manifestó Correa.