De acuerdo con las autoridades del organismo deportivo, estos fenómenos son más peligrosos que el dopaje para el deporte y los Juegos Olímpicos, aunque en el escenario de una cita estival no se han visto a gran escala.
El COI realizará un congreso mañana en la ciudad suiza de Lausana con líderes deportivos, ministros, casas de apuestas, compañías de loterías y la Interpol para analizar cómo combatir la industria de las apuestas ilegales.
“Consideramos que la amenaza es al menos tan seria como el dopaje para la credibilidad del deporte, y probablemente peor si tomamos en cuenta las sumas de dinero involucradas”, explicó de Kepper.
Según la Interpol, el negocio de las apuestas ilegales mueve unos 140 mil millones de dólares anuales, e involucra mafias y lavado de dinero. De Kepper indicó que entre las propuestas están crear un código universal de conducta para el movimiento olímpico, tanto atletas como jueces y árbitros, e impulsar leyes para que el fraude deportivo sea considerado un delito criminal.