Al pionero Casino Mendoza de la calle San Martín, se le sumaron el del hotel Hyatt, el del Sheraton, el WinLand y, recientemente, el Arena Maipú. La población de los seis departamentos que conforman el Gran Mendoza (Ciudad, Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo) es de aproximadamente 900.000 habitantes, lo que arroja como resultado un casino cada 180.000 personas. Este número habla de un incremento rápido, ya que en el 2000 la cifra era de una sala de juegos cada 800.000 habitantes.
“Las principales causas que llevan a los ciudadanos a involucrarse de manera adictiva en el juego siguen siendo las mismas: problemas económicos, laborales o familiares”, explicó Álvarez.
Desde el punto de vista sociológico, existen patrones sociales que se imitan, pero según especialistas, los comportamientos comunes, en algunos casos, no ejercen una actitud a imitar.
La psicóloga explicó que una persona no sólo se convierte en ludópata cuando pierde gran parte de su patrimonio, pues “lo es también cuando ocupa el tiempo que tendría que pasar con su familia o con sus amigos para instalarse en una máquina a jugar, aunque no sufra pérdidas económicas importantes”.
Según la especialista, se puede considerar que una persona tiene un comportamiento patológico con el juego cuando relega de sus tiempos cosas importantes para ir al casino o para realizar otro tipo de actividades. Por este motivo, es recomendable informarse si se notan actitudes de este tipo.