A pesar del reciente cambio de gobierno, el ejecutivo anterior decidió continuar con la legislación y es prácticamente inviable que se produzca una paralización del proceso que ya encara su última fase. Desde el sábado 19 de noviembre hasta el miércoles 14 de diciembre podrán mandar la documentación requerida por el Regulador todas aquellas casas de apuestas que quieran operar en España.
En un principio, todas las casas de apuestas que no entren en el mercado español en este primer proceso no lo podrán hacer hasta una próxima convocatoria, que actualmente no tiene fecha y se puede celebrar en uno, dos o más años. Sin embargo, se empezará a negociar con el gobierno entrante la posibilidad de flexibilizar este punto y que el operador pueda solicitar licencia cuando lo estime oportuno y tenga los recursos necesarios sin necesidad de esperar a un nuevo llamado.
Existirán dos tipos de licencias, la tradicional de apuestas y la de otros juegos, que englobará modalidades muy diferentes: desde el poker hasta el bingo, aunque las tragamonedas han quedado finalmente excluidas.
Además, se ha dispuesto todos aquellos deportes y competiciones sobre los que se podrán realizar apuestas deportivas (atletismo, béisbol, baloncesto, boxeo, ciclismo, esgrima, fútbol, fútbol americano, golf, balonmano, hockey hielo, hockey sobre patines, judo, motociclismo, natación, waterpolo, pelota vasca, rugby, automovilismo, ski, taekwondo, tenis, vela y vóleibol).
No será posible apostar a los torneos Challenger de tenis, a la Segunda división B de fútbol español o a fútbol sala, aunque los expertos aseguran que los eventos que no han sido regulados sólo suponen un 5% del total.
Otro gran efecto que se producirá con la llegada de la ley del juego es la desaparición de las apuestas seguras o surebets, ya que debido al impuesto aplicado a las casas de apuestas, las cuotas en el mercado español presentarán una pequeña merma respecto a sus homólogas internacionales.
Betfair, la casa de apuestas de intercambio por excelencia, se convertirá en una casa tradicional ya que las apuestas cruzadas (entre usuarios) no han sido reguladas y únicamente se podrán realizar apuestas de contrapartida (con la casa de apuestas).
Finalmente, el Regulador además ha accedido a introducir las apuestas en vivo que inicialmente aparecían prohibidas, y los límites de depósito para cada usuario serán de € 600 diarios, € 1.500semanales y € 3.000 mensuales.
El usuario además podrá realizar apuestas dentro de un entorno seguro, tanto desde el punto de vista jurídico como el bancario, ya que los fondos estarán en todo momento garantizados y respaldados.