En términos concretos, las terminales VLT que pertenecen a los diez concesionarios aprobados están controladas por un servidor central, en las instalaciones del monopolio estatal.
El sistema garantiza el control completo del estado: la manipulación de la terminal es técnicamente imposible y la autoridad supervisora tiene acceso ilimitado a toda la información, permitiendo el cálculo correcto de las cuentas a pagar.
En Italia el numero de terminales VLT permitidas por la ley está restringido a un máximo del 14% (alrededor de 57.000 terminales) del número total de maquinas de juego. Se permite un máximo de 150 terminales por establecimiento. Novomatic tiene una participación del 40% del mercado VLT, lo que lo convierte en el proveedor numero uno de Italia.
Adria Gaming International, una filial 100% de Novomatic, administra esta expansión en Italia. La compañía, con oficinas en Rimini, ha tenido éxito en llevar a cabo contratos de largo plazo de VLT con ocho de diez concesionarios.
La firma también tiene una participación mayoritaria en G.Matica, uno de los diez licenciatarios, aumentado su participación en la compañía con sede en Roma a casi el 81%, en julio de 2011. Junto con otras filiales, Novomatic en la actualidad también opera 70 salas de juego en Italia. La gran demanda de terminales de video lotería también tiene un impacto en la producción en Gumpoldskirchen, que tiene que ejecutar en varios turnos.
Franz Wohlfahrt, CEO de Novomatic, dijo: “Estamos orgullosos de que nuestra tecnología tenga tanto éxito en uno de los mercados de juegos más modernos del mundo. Nuestras actividades en Italia tienen un gran significado, porque las terminales VLT en Italia están marcando una tendencia en Europa, y posiblemente en todo el mundo”.
“La estricta regulación de las autoridades italianas, sirve como modelo para muchos países que planean expandir sus mercados de juegos”. De acuerdo con Wohlfahrt, Novomatic reconoció hace un tiempo que “la estricta regulación de los mercados de juego, la alta confiabilidad del sistema y la transparencia sin restricciones de las autoridades reguladoras del Estado, son cuestiones clave para el futuro de la industria".