El fallo fue firmado por los jueces de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, integrada por Gabriela Vázquez y Julio Vilela, quienes subrayaron la “inequívoca legitimidad de ALEARA para representar a los trabajadores que se desempeñan en los casinos”.
También señalaron que “en los casinos flotantes la finalidad no es la navegación, sino la actividad lúdica, resultando improcedente la representación sindical del SOMU”, que agrupa a los trabajadores marítimos.
La controversia se había originado en un planteo hecho precisamente por el titular del SOMU, Omar Suárez, quien había reclamado la personería gremial sobre los trabajadores que se desempeñan en los dos barcos casinos.
También en el fallo los jueces afirmaron que “la mera circunstancia que se lleve a cabo una esporádica navegación carece de trascendencia, porque lo esencial (en los barcos casino) es el juego”, por lo cual ratificó la legitimidad de ALEARA para representar a los trabajadores.
Por otro lado, también la Cámara de Apelaciones del Trabajo, aunque en este caso diferentes salas, se pronunció ordenando el encuadramiento dentro de ALEARA del personal que presta servicios en los bingos Godel de Quilmes, Oro de Hurlingham y Merlo, y el Bingo Ciudadela, ante un planteo de otro gremio, el Sindicato de Trabajadores del Espectáculo Público (SUTEP).
El SUTEP reclamaba la representación de los trabajadores de esas salas de juego, pero en tres fallos diferentes, los jueces de Cámara rechazaron su planteo y resolvieron que el personal de esos bingos “debe estar comprendido en el ámbito de la representación de la personería gremial de ALEARA”.