¿Cuál es la actualidad de los casinos en España a nivel general?
En estos momentos, los casinos en España están sufriendo los efectos de la crisis internacional, que particularmente está afectando a Europa y que, dependiendo de cada país, tiene características diferentes. En el caso de España, además de la crisis financiera, se ha producido una importante crisis inmobiliaria. En este contexto, el ocio -los casinos forman parte de la industria del ocio y del entretenimiento- se resiente de forma importante, pues es donde primero se recortan los gastos.
Por otra parte, la entrada en vigor de la Ley del Tabaco ha impactado de forma muy negativa en la cuenta de resultados de los casinos, como también lo ha hecho la laxitud con la que han operado de manera ilegal durante muchos años las firmas de juego a través de Internet, pues además de no contribuir a las arcas del Estado ni generar puestos de trabajo han mermado nuestra cuota de mercado.
Si a todo ello se une un encorsetamiento legal estricto y una tasa de juego particularmente elevada, que puede rondar en algunos caso el 50%, puede decirse que nos encontramos en una tesitura muy difícil que lastra no ya la situación actual sino también nuestra evolución futura, pues con este panorama pone muchos límites a las inversiones. Con todo, y no sin dificultades, los casinos siguen invirtiendo. En el caso concreto del Casino Gran Madrid, por citar uno de los últimos proyectos, hemos sido la primera marca de España que goza de una licencia legal para operar nuestro catálogo de juegos a través de Internet.
¿Cuál es la importancia de estos establecimientos de entretenimiento dentro de la economía un país?
El sector del juego de gestión privada en España, en estos momentos, da empleo de forma directa a 50.000 personas, además de aportar a las arcas públicas del Estado cerca de 2.000 millones de euros en concepto de tasa de juego. Aparte, como cualquier otra compañía, las firmas de juego han de hacer frente a otros conceptos tributarios, como son el impuesto de sociedades o el impuesto de actividades económicas.
Dentro de este ámbito, los casinos, que suponen el 7% del gasto anual del juego de los españoles, dan empleo a cerca de 6.000 profesionales. Con todo, se trata de una alternativa de ocio que cada vez goza de más atractivo, teniendo en cuenta el número de visitantes, que en los últimos años ha ido aumentado. En 2010, por ejemplo, 4,3 millones de visitantes pasaron por los casinos españoles. Este dato confirma el atractivo que mantienen los casinos, a pesar de la crisis, si bien las cantidades jugadas en los casinos -lamentablemente- no siguen esta misma tónica. Todo lo contrario, van en retroceso.
¿Cuáles son los principales beneficios que ofrece el país para la industria de casinos y salas de juego?
Indiscutiblemente, y más allá de las circunstancias económicas cíclicas que se producen, España goza de un considerable atractivo para las inversiones en general, y, en particular, para cualquier inversión vinculada con el ámbito turístico, tal y como puede considerarse la industria de los casinos. De hecho, los grandes operadores internacionales, con anterioridad a la crisis, habían puesto sus ojos en nuestro país con importantes proyectos que incluían casinos en su planificación (Gran Scala y Don Quijote). También podemos hablar de la bonanza de su clima, del importantísimo número de turistas que cada año visitan España (es el segundo destino turístico de Europa y el tercero del mundo), de las garantías jurídicas que proporciona a las inversiones, de su apuesta continua por la innovación y, cómo no, de sus profesionales, que están a la altura de los más calificados.
¿Cuáles son los principales problemas que deben afrontar?
A mi juicio, en el caso de los casinos, uno de los factores que más está condicionando la salida de la crisis, o al menos la supervivencia, es el encorsetamiento legal al que se somete a los casinos en diversos aspectos, principalmente en materia impositiva. No es razonable mantener unas tasas de juego tan elevadas. Creo que la Administración ha de reflexionar seriamente sobre este hecho, pues está condicionando el presente y lastrando el futuro, además de resultar una amenaza permanente que subyuga las finanzas de los casinos.
Otro aspecto sobre el que se ha de reflexionar es la fiscalidad de los ámbitos offline y online, que es totalmente asimétrica. La nueva Ley del Juego plantea una fiscalidad del 25% a las empresas operadoras de juego online, cuya generación de puestos de trabajo hasta la fecha ha sido muy limitada, frente al 50% que se da en el ámbito offline, a pesar de todos los puestos de trabajo, inversiones y tributación que realizan desde hace 30 años. A nuestro juicio, habría que tender al menos a la armonización impositiva a la baja de ambos entornos online-offline.
Creo, en definitiva, que en el momento actual es necesaria una mayor sensibilidad por parte de los reguladores, pues de otro modo el futuro puede ser incierto.
¿De qué manera impactan en los casinos medidas como la prohibición de fumar?
En el caso concreto de España, la Ley del Tabaco ha sido la puntilla a los negocios de juego pues en ningún momento se ha cuestionado su contenido, sino el momento de su aplicación. Esa es la sensibilidad que demandamos y que echamos en falta.
La laxitud con la que han operado las firmas ilegales de juego en los últimos años también han impactado muy negativamente, pues además de no generar puestos de trabajo, ni tributar y restar mercado la los operadores legamente autorizados ha situado a estas firmas de cara al futuro en una posición de privilegio, gracias a las cuantiosas inversiones (100 millones de euros, aseguran) que han hecho en materia de publicidad y patrocinio.
Esa misma cifra, por ejemplo, fue la que abonaron los casinos españoles en concepto de tasa de juego, que, aunque pueda resultar demagógico, perfectamente podrían haber financiado, por ejemplo, 1.041 operaciones de corazón (a razón de 96.000 euros cada una), o 1.666 trasplantes de hígado y riñón (que tienen un coste de 60.000 euros cada uno de ellos) o un millón de biopsias.
¿Qué potencial le resta por explotar a la industria española de casinos?
Sin duda, el juego online operado de forma legal, y no como lo ha venido haciendo hasta ahora. Sin embargo, el mayor reto es conciliar ambos contextos, el offline con el online. Casino Gran Madrid trabaja en esa doble dirección.
¿Qué tan lejos está España de establecer una industria de juego online y remoto sólida complementaria al sector tradicional de casinos?
Casino Gran Madrid tiene por delante muchos retos. Y uno de ellos es, sin duda, favorecer las sinergias entre su casino físico y su canal online. De hecho, desde el primer momento, Casino Gran Madrid ha entendido que ambos contextos -offline y online- son parte del mismo casino, lo único que varía es su canal de distribución, pues la matemática de los juegos es exactamente la misma. Nuestra voluntad firme es que ambos negocios se complementen, a partir de nuestros valores de siempre: seguridad, confianza y máxima legalidad.
¿Cuál ha sido el rendimiento de sus salas durante este 2011?
El actual contexto de crisis, la sacudida que ha supuesto en las salas de juego la entrada en vigor de la Ley del Tabaco y el daño continuado que han ocasionado las firmas ilegales de juego han situado a los casinos en 2011 en una situación complicada. El Grupo Gran Madrid no ha sido ajeno a esas sacudidas, a pesar del aumento sostenido en el número de sus visitantes. En estos momentos, en lo que va de año, los descensos rondan 15% en los principales ingresos.
¿Cuáles son las principales expectativas de su empresa para el próximo año?
El futuro asoma con muchas incertidumbres, principalmente porque desconocemos la evolución que tendrá la crisis económica en el futuro y como impactará en nuestros clientes. En todo caso, 2012 abre un nuevo escenario radicalmente distinto, con empresas de juego operando legalmente en Internet (con una fiscalidad del 25%) y empresas de juego legales desde hace 30 años que han de afrontar el nuevo entorno con una situación de desventaja operativa y una tasa de juego en promedio del 50%.
En nuestro caso, nuestro reto, el reto de Casino Gran Madrid, será alcanzar la complementariedad que desde el primer momento hemos buscado, procurando ofrecer el mejor servicio a través de la Red con la experiencia más gratificante en nuestras salas de juego.
¿Cómo cree que impactará en el mediano y largo plazo la Nueva Ley del Juego?
De momento, y a corto plazo, las empresas que operaban al margen de la legalidad desde paraísos fiscales dejarán de campar a sus anchas. Y ese hecho, por sí mismo, es ya una gran noticia, pues aquellas que obtengan finalmente licencia habrán de abonar impuestos (quizá ya no hagan tantas publicidad entonces) y someterse a las leyes que rigen el sector legal del juego, por ejemplo en materia de prevención del blanqueo de capital o en lo referido a la publicidad.
En el caso de los operadores terrestres que decidan trasladar su marca también a la Red se abre un nuevo escenario, que de antemano se antoja muy difícil, pues además de las inversiones que realicen habrán de partir desde una posición de desventaja competitiva, en tanto que las firmas que han operado muchos años desde la ilegalidad han construido en algunos casos una marca fuerte gracias a un despliegue publicitario que a los operadores físicos, paradójicamente, se les impedía.
Con todo, la experiencia de los operadores terrestres, y el conocimiento que tienen del mercado nacional, junto a la seguridad y la confianza que han construido a lo largo de 30 años, hará que gradualmente vayan ganando presencia y cuota de mercado en el sector online. Pero no cabe duda de que el reto será difícil.