La tormenta disolvió un potencial o fin de semana lucrativo de fines de verano para una industria que todavía está luchando en una economía lenta. Los casinos están esperando el fin de semana largo del día del trabajador para recuperarse del paso del huracán. “Este fue un record financiero”, dijo Dennis Gomes, CEO de Resorts Casino Hotel, “No vamos a poder recuperar las pérdidas, por lo que esperamos que el resto del año sea bueno”.
Gary Loveman, presidente y CEO de Caesars Entertainment, estima que las cuatro compañías de Atlantic City perdieron más de U$S 25 millones de ingresos.
Los casinos ya están ofreciendo promociones especiales y paquetes hoteleros para alentar a los turistas a visitar Atlantic City.
El huracán, más un tornado, puso fin a una extraña semana, que incluyó un terremoto en la Costa este el pasado martes, que obligó a los clientes del casino a buscar las salidas de emergencias hasta que todo volvió a la normalidad. "Hemos tenido un terremoto, tornados, y ahora un huracán. ¿Cuál será la peste que sigue? ", dijo Gomes en una alusión bíblica.
El cierre obligado del fin de semana fue la tercera vez en los 33 años de historia del juego legalizado en Atlantic City, que los casinos cierran. El huracán Gloria los obligó a cerrar en septiembre de 1985, mientras que la crisis presupuestaria de Nueva Jersey fue el responsable de un cierre de los casinos de tres días en julio de 2006.
El pasado lunes, cuando Irene se fue de la ciudad, los casinos recibieron la aprobación de la New Jersey Division of Gaming Enforcement para volver a abrir. Los funcionarios estatales de juego les entregaron una lista de artículos para asegurarse de que cada propiedad cumpla con las regulaciones. También se llevaron a cabo inspecciones debido a los posibles daños estructurales en los casinos, pero no se encontró ninguna, dijo la portavoz de la DGE, Lisa Spengler.
Existía la preocupación inicial de que los empleados tengan dificultades para regresar al trabajo el lunes. Sin embargo, los ejecutivos del casino dijeron que la mayoría de los empleados volvieron a trabajar como estaba previsto.
Gomes teme que los clientes de los casinos en Pennsylvania, New York, and North Jersey piensen que Atlantic City sufrió un golpe mucho más grande que lo que en verdad fue y que pospongan sus viajes. La ciudad turística en general evitó daños mayores y grandes inundaciones. "Un día más. Creo que le va a llevar a la gente todo ese tiempo darse cuenta de que todo está bien aquí ", dijo Gomes.