La actual ley que regula el juego en Castilla La Mancha permite tan solo la existencia de una licencia, que pertenece a Ciudad Real desde hace 10 años, pero que no ha sido ejecutada hasta la fecha. García Pagé aseguró que esta concesión "no es incompatible" con la construcción de un casino en Toledo puesto que la ciudad tiene una situación geográfica "envidiable".
El alcalde estima, según le trasladan empresarios del sector, que la posición geográfica de Toledo, su cercanía con Madrid y los millones de visitantes que recibe la ciudad, hace que la capital regional tenga un potencial de 6 millones de usuarios, lo cual generaría empleo y riqueza a la ciudad, a la vez que ingresos para la arcas municipales que servirían para la prestación de servicios a los ciudadanos.
García Pagé explicó que sólo dos comunidades en España --Castilla-La Mancha y Navarra-- no cuentan con establecimientos de este tipo que podrían "generar empleo e ingresos importantes para la Administración Pública" y que pueden servir para la financiación de servicios públicos.
Según el alcalde, este proyecto puede traer a Toledo otra "empresa de atracción turística" de la misma manera que lo hará la construcción de un campo de golf en la ciudad, lo que, a su juicio, será "un éxito rotundo" porque traerá "turistas nuevos y va a generar riqueza que se va a quedar en Toledo".
La ejecución de estos proyectos, ha señalado el alcalde, son "formas de introducir nuevos mercados de atracción y nuevas fórmulas de generación de turismo" en Toledo