La entrada en barrena de la economía griega ha pasado factura a muchos sectores productivos. El país ha tenido que aferrarse a varios salvavidas monetarios para no ahogarse en su propia gestión. Uno de ellos, los juegos de azar.
El gobierno liberalizará el sector introduciendo los juegos por Internet y levantará la prohibición, del año 2002, que prohibía las máquinas recreativas con pequeños premios en metálico excepto en casinos. Así, el Ejecutivo heleno espera recaudar del juego durante los próximos tres años unos 1.300 millones de euros en concepto de impuestos.
Como informa Global Gaming Guidance Group, las apuestas, monopolio de la OPAP, continuarán con el mismo sistema hasta 2020, tal como indica el convenio de concesión de explotación.