El parlamentario por la región de O´Higgins señaló que la reunión sostenida entre los trabajadores y la ministra del Trabajo, Camila Merino, fue infructuosa y que las autoridades han hecho vista gorda del tema. Indicó que el problema real y de fondo que mantiene molesta a la empresa es la sindicalización llevada a cabo por los empleados de Monticello.
“Los trabajadores de Casino Monticello sólo piden un trato digno y justo para su labor ejercida. No puede ser que la empresa no tenga un convenio con una sala cuna, considerando los horarios que las mujeres tienen en el lugar. Esa es una de las peticiones de los empleados, que no me parecen nada del otro mundo, pero la realidad de fondo del tema es otra. Lo que aquí ha molestado a Monticello es que se haya armado un sindicato, que es el justo derecho de todo trabajador y ante eso he visto que las autoridades se han lavado las manos, no han hecho absolutamente nada. Acá ha habido amenazas y amedrentamientos y nadie hace nada. Se nota que la postura del Gobierno no es precisamente la de estar del lado de los trabajadores”.
En ese marco, Castro aludió a otra práctica que, a juicio de los trabajadores, resulta abusiva por parte de la empresa. “Las propinas que reciben los empleados, que son altísimas sumas de dinero, son administradas por la empresa, en circunstancias que debieran ser recaudadas, administradas y distribuidas por los trabajadores, eso dice, al menos, la ley de casinos”, recalcó el parlamentario PS.