El proyecto contaba con dos despachos favorables, uno de las comisiones de Prevención de las Adicciones y otro de Producción y Comercio. “El Frente para la Victoria se negó a tratar en la sesión de hoy este proyecto, que tiene por objeto disminuir los factores que promueven y potencian el juego compulsivo”, denunció Cinquerrui.
“Nuevamente el oficialismo bloquea cualquier intento de regulación y control que afecte de algún modo los intereses de la industria del juego, poniendo en evidencia una especie de alianza estratégica en donde el oficialismo cumple la función de custodio de los intereses de los empresarios del juego”, manifestó el legislador de la CC-ARI.
Cinquerrui recordó que “este obstruccionismo sistemático a favor de la industria del juego ya se había puesto de manifiesto en el año 2008 durante la sanción de la Ley de Control de Tabaco, norma que luego de un larguísimo debate salió aprobada, contemplando como excepción de la misma a bingos y casinos, contradiciendo toda la normativa internacional en la materia”.